GIBC | 19 de octubre de 2025
El Nuevo Testamento está lleno de encuentros entre Jesús y la gente.
Algunos fueron personales y significativos para quienes participaron,
pero otros tuvieron repercusiones históricas.
Por ejemplo, la conversación entre Jesús y la mujer samaritana cambió su vida.
El Hijo de Dios habló con alguien rechazado por la sociedad,
y a través de ese encuentro ella fue levantada y transformada.
La renovación espiritual es contagiosa: cuando la gracia actúa, las vidas cambian.
Sin embargo, ese acontecimiento fue local, limitado a Samaria.
Hoy veremos un encuentro que cambió el curso de la historia del mundo.
¿Estoy exagerando? No.
Los Evangelios nos cuentan lo que Jesús hizo y enseñó,
pero fue Pablo quien explicó el significado profundo de la cruz de Cristo
y el alcance universal del Evangelio.
Por eso podemos decir que Pablo fue quien más influyó
en cómo las generaciones posteriores entendieron a Cristo.
Hoy veremos cómo comenzó todo eso.
📖 Hechos 9:1–9