Queremos aprovechar la sabiduría de los grandes maestros del pasado que estudiaron esta gran epístola y tuvieron percepciones profundas sobre ella. Hace algunas semanas, recomendé al Dr. Martyn Lloyd-Jones, quien compartió enseñanzas valiosas que aún podemos encontrar en línea. Hoy, como guía para entender los seis capítulos de Efesios, me referiré a Watchman Nee. Al apoyarnos en sus enseñanzas, podemos ver lo que él vio y comprender mejor este mensaje.
De hecho, la mayoría de sus enseñanzas fueron transcritas por misioneros que lo escucharon predicar, y hoy están disponibles en libros. Uno de ellos es su estudio sobre Efesios, donde utiliza tres metáforas o posturas descriptivas:
Sentarse: (1:20 y 2:6) – una postura de descanso. Caminar: (4:17 y 5:2) – una postura de actividad, que muestra cómo interactuamos en la vida y en nuestras relaciones. Permanecer firmes: (6:11, 13 y 14) – un recordatorio de que debemos ser fuertes y resistir los ataques.
Mensaje clave Si no nos sentamos primero, nuestro caminar será difícil y permanecer firmes será imposible, pues no tendremos la fortaleza para resistir la oposición. Sentarse es un acto de descanso, pero también de recibir nuevas fuerzas.
Este es un capítulo lleno de poder. Ahora, te pido que pienses en alguien que está en un estado de descanso. Debe reflexionar y enfrentarse a sí mismo. Se encuentra en una postura meditativa e introspectiva, donde tiene que hacerse preguntas difíciles sobre su propia vida.
Una de las cosas más difíciles es ser completamente honesto consigo mismo.
Nuestra cultura nos dice que debemos ser libres de cualquier atadura, independientes y sin estar sometidos a nadie.
Para lograrlo, la gente busca una autoimagen elevada y libre de culpa. Para ellos, frases como "salvado por gracia" pueden sonar condescendientes. No quieren ser vistos como objetos de la gracia de alguien más.
➡ ¿Qué significa estar ahora sentado con Cristo en los lugares celestiales? ➡ Si estamos sentados en GIBC, ¿cómo podemos estar también sentados con Cristo?
Esta es la pregunta clave que debemos reflexionar profundamente.
2.1. La Condición Natural del Ser Humano (Efesios 2:1) Una imagen propia saludable no es posible sin reconocer nuestra verdadera condición natural. Si no reflexionamos honestamente sobre nosotros mismos, entonces estamos viviendo una mentira y construyendo sobre una base equivocada. La mentalidad de "hazlo tú mismo" no profundiza lo suficiente para revelar la verdadera naturaleza humana.
La Escritura nos dice que debemos aceptar nuestra condición natural y luego aplicar el remedio de Dios antes de que podamos experimentar salud y restauración espiritual. Creemos en la salud espiritual, pero esta solo llega cuando hay un reconocimiento realista del pecado.
Efesios 2:1 - Nuestra condición de muerte en el pecado
Efesios 2:1 nos dice que estábamos "muertos en nuestros delitos y pecados". Nadie quiere escuchar esto sobre sí mismo, pero si no reconocemos esta realidad, no podremos avanzar espiritualmente. Nuestra condición natural es una condición caída y estamos desalineados de lo que Dios quiere que seamos. Cuanto más avanzamos en la vida sin corregir esta condición, más grande se hace la desviación.
Esto significa que no hay nada que podamos hacer por nosotros mismos para solucionar este estado. Está tan arraigado en nuestra naturaleza que ni siquiera nos damos cuenta de la necesidad de cambiarlo. Por eso, cuando alguien escucha enseñanzas sobre el pecado, puede percibirlas como un intento de hacerle sentir culpable.
Fíjate en el uso del plural: "delitos (trespasses) y pecados (sins)". Estas son manifestaciones externas de una condición interna mal alineada con Dios, que es el pecado. Los pecados individuales son simplemente consecuencias naturales de nuestra naturaleza caída, que es el resultado de la caída original.
2.2. Siguiendo al Príncipe (Efesios 2:2)