Caminar y el Llamado (Efesios 4:1–6)

1.Introducción

1.1. Hasta ahora: Hemos cubierto aproximadamente la mitad de Efesios. Los primeros tres capítulos son una imagen del gran Dios a quien adoramos, quien bendice a su pueblo, y cuyas características se reflejan en la naturaleza de la relación que tenemos con Él en Cristo. Pablo termina esa parte con una descripción de lo que ocurre en aquellos que confían en Él: el fortalecimiento del ser interior con poder por medio del Espíritu, para que podamos experimentar la profundidad, altura, longitud y anchura del amor de Cristo. Es algo real y vivencial, no solo doctrinal e intelectual. Quiero enfatizar dos palabras: la primera es “Amor” y la segunda es “Poder.” El amor no es solo conocimiento, sino una condición experimentada. No es simplemente sentirse bien como en primavera o una canción pegajosa que se repite en nuestra mente. El amor de Cristo es real, activo y transformador.

1.2.El amor de Cristo: es un poder vivo y dinámico que obra dentro de nosotros, nos asegura la relación que tenemos con nuestro Creador y nos transforma radicalmente.

Este amor transformó a un fariseo celoso como Saulo, quien quería arrestar a los creyentes en Damasco y llevarlos prisioneros, haciéndole dar un giro de 180 grados.

En el camino a Damasco, se encuentra con Cristo vivo, no con una reprensión, sino con un llamado:

“Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?”

La experiencia y comprensión de ese amor sacrificial lo impulsa a una relación con el Dios vivo.

Es una experiencia que cambia la vida y no termina en el camino a Damasco, sino que continúa.

No es un destello momentáneo que desaparece al día siguiente.

Lo transforma, lo pone en marcha, y en ese nuevo camino, descubre cómo ese poder actúa incluso en medio del dolor.

2.Caminar (Efesios 4:1)

2.1. **Caminar es una acción activa e intencional.**Watchman Nee describe Efesios con tres verbos: Sentarse, Caminar y Estar Firmes.Los primeros tres capítulos tratan sobre sentarse: una postura que representa aprender, meditar y crecer interiormente.Luego, en los capítulos 4 y 5, la postura es caminar: esto significa avanzar conforme al llamado.Es la dinámica de la participación activa y de cómo procesamos el poder que proviene de Cristo para generar cambio.Esto ocurre a través de Cristo obrando por medio de apóstoles, profetas, evangelistas, pastores y maestros, para llevar madurez a aquellos a quienes sirven.

Este “caminar” incluye cosas prácticas como las relaciones, las cuales veremos en el capítulo 5.

Pero más importante aún, “caminar” también significa seguir la guía del Espíritu.

Podemos caminar con Dios o podemos alejarnos de Él.

Piénsalo así:

Caminar es estar en una relación activa, como en una familia donde todos caminan juntos: aprendiendo, compartiendo y dando.

Jesús quiere ayudarnos y ser un líder activo en este camino.

¿Lo deseamos? Miremos algunos personajes: