Si tienes tu Biblia, abre en Juan capítulo 4. En los evangelios, leemos sobre varios encuentros cara a cara que las personas tuvieron con Jesús.
Todos estos encuentros fueron únicos para cada individuo. Aquí en Juan 4, tenemos uno de esos encuentros.
Para muchos, esta es una historia familiar. Cuando digo historia, no me refiero a una ficción, sino a un encuentro real, en la vida real, cara a cara.
El problema con las historias conocidas es que las conocemos tan bien que dejamos de reflexionar profundamente sobre ellas. Tal vez ese sea el caso con la historia de hoy.
Leamos algunos versículos de esta historia para entender el contexto.
Sigue conmigo mientras leo Juan 4:1-7 (RVR1960)
Diapositiva de Título
Ese es el contexto. Estoy seguro de que muchos de ustedes ya conocen esta historia. Pero hoy queremos verla desde una nueva perspectiva: Jesús nos está mostrando cómo guiar a alguien hacia un encuentro personal con Él.
Es como si dijera:
“En lugar de simplemente decírtelo, déjame mostrártelo.”
He escuchado a muchas personas decir: