Introducción

En esta foto está mi perro, Calvin. Si alguna vez has asistido a mi iglesia y me has escuchado predicar, probablemente esta sea la millonésima vez que lo uso como ilustración de sermón. Cuando no tienes hijos, los perros son lo mejor para ilustrar.

A Calvin le encanta estar cerca de las personas. Lo dejamos sentarse con nosotros en la mesa cuando comemos, y siempre quiere dormir en nuestra cama. Cuando Mianna tiene turno de noche, lo subo a la cama y lo abrazo. Él anhela estar cerca de nosotros. También es muy apegado. Cada vez que Mianna o yo llegamos a casa, corre hacia la puerta y salta sobre nosotros, mostrándonos su alegría y cuánto nos extrañó.

Lo que aprecio de Calvin y su forma de ser es que me ha enseñado lo que significa anhelar la presencia de Dios. A diferencia de nosotros, él no está cargado de responsabilidades diarias, y es libre para disfrutar una relación de amor y cuidado. Anhela nuestra presencia, y su reacción natural es entusiasmo, satisfacción y consuelo.

De manera similar, así es como se siente estar en la presencia de Dios — no solo desear estar con Él, sino encontrar satisfacción completa, seguridad y consuelo en Él.

Esta mañana, vamos a meditar en el Salmo 63, escrito por el rey David mientras estaba exiliado en Judá, huyendo de Saúl. En este salmo, David expresa su profundo deseo de Dios y su esperanza en la liberación.

Título del sermón – Consuelo y satisfacción en la presencia de Dios

I) El anhelo de la presencia de Dios (vv. 1-2)

a) La búsqueda de Dios (v. 1a)

David declara que Dios es su Dios. Primero reconoce la relación de pacto: «Tu pueblo será mi pueblo y Yo seré tu Dios».

Segundo, subraya que el Dios de Israel es personal, a diferencia de los otros dioses del antiguo Cercano Oriente. Esto marcará la manera en que ansía Su presencia a lo largo del salmo.

b) Hambre y sed de YHWH (v. 1b-2)

b) El santuario interior del corazón de David (v. 2)

La pregunta aquí es: ¿Dónde exactamente está buscando David a Dios? Hay varias posibilidades:

  1. El templo físico – Tal vez David está pensando en ir al templo, donde se experimentaba más claramente la presencia de Dios.
  2. Un anhelo por el santuario – Puede que esté soñando con estar allí, en el lugar donde solía conectarse con Dios.