Bernard Mukwavi
Mateo 4:18–22; Juan 1:35–51
Mateo 4:18-22
18 Mientras Jesús caminaba junto al Mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés. Estaban echando una red al lago, porque eran pescadores.
19 —Vengan, síganme —les dijo Jesús—, y los haré pescadores de hombres.
20 Al instante dejaron las redes y lo siguieron.
21 Más adelante, vio a otros dos hermanos, Jacobo, hijo de Zebedeo, y su hermano Juan. Estaban en una barca con su padre Zebedeo, preparando sus redes. Jesús los llamó,
22 y enseguida dejaron la barca y a su padre, y lo siguieron.
Juan 1:35-51
35 Al día siguiente, Juan estaba de nuevo allí con dos de sus discípulos.
36 Cuando vio pasar a Jesús, dijo: —¡Miren, el Cordero de Dios!
37 Cuando los dos discípulos le oyeron decir esto, siguieron a Jesús.
38 Jesús se volvió, y al ver que lo seguían, les preguntó: —¿Qué buscan?
Ellos dijeron: —Rabí (que significa Maestro), ¿dónde te hospedas?
39 —Vengan y lo verán —les contestó.
Entonces fueron, vieron dónde se hospedaba y pasaron con él el resto del día. Eran como las cuatro de la tarde.
40 Andrés, hermano de Simón Pedro, era uno de los dos que oyeron a Juan y siguieron a Jesús.
41 Lo primero que hizo Andrés fue encontrar a su hermano Simón y decirle: —¡Hemos encontrado al Mesías! (que significa el Cristo).
42 Luego lo llevó a Jesús, quien mirándolo fijamente, le dijo: —Tú eres Simón, hijo de Juan. Serás llamado Cefas (que traducido es Pedro).