1.1. La Imagen de la Postal
¿No les encanta esa imagen de los pastores cuidando sus ovejas?
Es una noche clara, como la mayoría de las noches en Medio Oriente.
El ángel podría haber llevado esta noticia a los ricos, a los famosos o a los poderosos, pero no:
va a un grupo de pastores.
Gente ordinaria y sencilla, pero los pastores son personas sólidas y cuidadosas.
Tienen una poderosa capacidad de discernimiento que marca una gran diferencia para quienes están perdidos.
Mucho después, Jesús usa ese lenguaje para describir su propio papel y dice:
“Yo soy el buen pastor.”
Habla del pastor que va tras la oveja perdida, soportando incomodidad, dificultades y falta de sueño por el bien de los perdidos.
1.2. La Gloria del Señor
Varias cosas ocurren y todas llevan al mismo punto.
Las ovejas y los pastores están en el campo de noche.
La noche recibe una sorprendente visita de un ángel, y “la gloria del Señor los rodeó de resplandor.”
No hay duda de lo que el ángel está diciendo: anuncia el nacimiento del tan esperado Mesías.
María y José no tienen lugar donde hospedarse y terminan en un establo, que es una cueva, no una choza.
Qué sorpresa. En vez de castillos y palacios, este Mesías llega a un lugar pobre, rodeado de excremento de animales.
Y el clímax:
“Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz entre los hombres en quienes Él se complace.” (Lc 2:14)
La gloria del ángel frente al humilde establo.